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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Registro Civil de Caracas niega a pareja de lesbianas inserción de matrimonio celebrado en Argentina.


Prensa ACVI.- El lunes 16-12-2013 la Oficina Principal del Registro Civil del Municipio Libertador de Caracas, negó la posibilidad de insertar el acta del matrimonio celebrado formalmente entre las señoras Ginyveth Soto Quintana y Migdely Miranda Rondón ante las autoridades de la hermana República de Argentina.

Ginyveth Soto Quintana y Migdely Miranda quienes llevan una relación de pareja estable desde hace 2 años, acudieron a esa instancia administrativa del estado ubicada en la Av. Lecuna del centro de Caracas, para insertar el acta de matrimonio como venezolanas casadas en el extranjero de acuerdo a lo establecido en la Ley Orgánica de Registro Civil, específicamente los artículo 115 y 116. Ante dicha solicitud, representantes del organismo, respondieron que con base en el Artículo 77 de la CRBV y el Artículo 44 del Código Civil dicho procedimiento no podría ser realizado, por lo de acuerdo a lo establecido en los artículos 6 y 8 de la LORC se les solicitó que dieran respuesta formal por escrito y se espera la misma para finales de la próxima semana.

Giovanni Piermattei representante de AC Venezuela Igualitaria, quien acompañó a las solicitantes, explica que, al negar el registro de uniones matrimoniales de parejas del mismo sexo o género celebradas en el exterior, el Estado venezolano ejerce discriminación directa a estos matrimonios, desconociendo las legislaciones extranjeras en derecho de Familias, violentando el principio de Derecho Internacional Público que exige respeto en nuestro territorio a las instituciones civiles establecidas válidamente afuera.

martes, 10 de diciembre de 2013

Día de los Derechos Humanos, 2013.

Mensaje del Secretario General Ban Ki-moon: 

En el Día de los Derechos Humanos se conmemora la aprobación por la Asamblea General de la histórica Declaración Universal de los Derechos Humanos. Este año se conmemora también el 20° aniversario de la adopción de una medida audaz en la lucha por hacer de esos derechos una realidad para todos: la aprobación por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de la Declaración y Programa de Acción de Viena. Con la participación de más de 800 organizaciones no gubernamentales, instituciones nacionales, órganos creados en virtud de tratados y académicos, los Estados Miembros adoptaron una visión de largo alcance y crearon la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), cumpliendo así uno de los sueños más largamente acariciados de la comunidad internacional.
En sus dos decenios de existencia, cinco Altos Comisionados han encabezado con gran empeño la labor de las Naciones Unidas consistente en promover los derechos humanos en todo el mundo. Mediante un amplio conjunto de normas y mecanismos, el ACNUDH defiende a las víctimas, ejerce presiones sobre los Estados para que cumplan sus obligaciones, presta apoyo a los expertos y órganos de derechos humanos y, gracias a su presencia en 61 países, ayuda a los Estados a desarrollar su capacidad en materia de derechos humanos.
La promoción de los derechos humanos es uno de los objetivos básicos de las Naciones Unidos, y la Organización ha cumplido esta misión desde que fuera fundada. En ese entonces, al igual que ahora, la clave del éxito radica en la voluntad política de los Estados Miembros. En definitiva, son los Estados los que están obligados a proteger los derechos humanos y prevenir las violaciones al respecto a nivel nacional, así como de oponerse cuando los demás Estados no cumplen sus obligaciones. No siempre resulta fácil esta tarea, y en los últimos 20 años ha habido genocidio y muchas otras violaciones atroces y a gran escala de los derechos humanos internacionales y del derecho humanitario.
La nueva iniciativa, conocida como Plan de Acción “Los derechos primero”, tiene como principal objetivo mejorar la forma en que el sistema de las Naciones Unidas previene las catástrofes inminentes y reacciona ante ellas. El Plan busca asegurarse de que el sistema de las Naciones Unidas y todo su personal reconozcan el papel central que corresponde a los derechos humanos en las responsabilidades colectivas de la Organización. Por sobre todas las cosas, procura reforzar nuestras respuestas a los abusos generalizados y evitar que se produzcan esas situaciones, haciendo hincapié en la alerta temprana y la adopción de medidas basadas en los derechos.
En el Día de los Derechos Humanos, hago un llamamiento a los Estados a que cumplan las promesas que hicieron en la Conferencia de Viena. Reitero el compromiso asumido por la Secretaría, los fondos y programas de las Naciones Unidas de actuar con vigilancia y valentía en la lucha contra las violaciones de los derechos humanos. Por último, rindo homenaje a uno de los grandes símbolos de los derechos humanos de nuestra época: Nelson Mandela, cuya desaparición ha causado gran congoja en el mundo entero pero cuyo compromiso de toda la vida con la dignidad humana, la igualdad, la justicia y la compasión serán por siempre un motivo de inspiración para nuestra tarea de construcción de un mundo donde todas las personas disfruten de todos los derechos humanos.

martes, 3 de diciembre de 2013

La homofobia criolla: del abuso de autoridad a las risas cómplices.

(Caracas, 1 de diciembre.).  Este domingo, Ciudad Caracas, en su edición digital, publicó un artículo sobre la homofobia venezolana, en este caso, al nivel de autoridades. En el escrito, se relata el caso de un joven que iba a visitar a su hermano a un centro penitenciario que se encontró con un GNB que le pidió hablar “como un hombre”.
A continuación el artículo completo:
"¿Y ese peinadito y esos chorcitos?”, pregunta el Guardia Nacional haciendo uso de la autoridad moral. Juez que determina lo correctamente masculino y las desviaciones que se distancian de ello. El chico responde con voz temerosa: “Vengo a ver a mi hermano”. “Habla como un hombre, no joda”, sentenció la autoridad, seguido del típico “¡Ayyy vaaale”. Expresión que derrumba las bases de una masculinidad prefabricada.
Se escucharon risas cómplices —inclusive la mía. Se hace eco la homofobia criolla, y peligrosamente simpática, en aquella cola, bajo una pepa ’e sol. Le hacíamos el coro al paco. Había que ser complaciente con sus “chistecitos”, con su ojo evaluador, que marca quien sí debe estar en la cola de los “hombres” para entrar al recinto penitenciario y quien no. Aquel chamito con exceso de gelatina en su cabello, cresta cuidadosamente peinada, cejas delineadas, con pantalones cortos, no pasó la prueba de la masculinidad hegemónica que demandaba la autoridad. Fue sentado en el banquillo de los acusados. El chico sacó un billete de 100 lucas y eso flexibilizó los mecanismos absurdos de control del cuerpo, de la estética, y del habla que usaba el militar. “Dale que no te he visto”.
Ninguno de los que estábamos en la cola queríamos someternos a ese examen. Bajo mis zapatos un par de medias disparejas. Una fucsia y otra con corazones. Ligando que ni se les ocurriera mandarme a quitar los zapatos porque, para el mundo binario del guardia, tener “medias de niña” era una soberana disidencia de género. Ya había asumido, al igual que todos, la “performatividad del macho” y del rudo, para pasar y estar doblemente preso: sin libertad y preso del masculinismo. Las grietas del “privilegio heterosexual” se hacían notar y se transformaban en una condena que “te salva la vida”. No es una opción, es un mandato violar esa camisa de fuerza que lleva implícita: cómo pararte, cómo hablar, exhibir heridas de guerra como medallas de honor, cuándo y dónde llorar tiene un precio alto.
Aquellas manzanas de adán que suben y bajan. Mostrar debilidad no está permitido. Y todos los que estábamos en esa cola, estábamos cagaos porque había “una luz” en el penal. Autocontrol, rigidez y firmeza al caminar, así funciona la cosa. No es la primera vez que estaba allí, ni será la última. Para ellos “era un día como cualquier otro”. Con la respectiva rutina que incluyen miradas desafiantes por encima del hombro, cara ’e cañón a como dé lugar, “gariteo” y lágrimas en el “bugui”, eso sí, cuando nadie te vea.
Todavía me pregunto ¿qué es hablar como un hombre?"
POR:Yosjuan Piña Narváez / Ciudad Caracas

domingo, 1 de diciembre de 2013

01 de Diciembre Día Mundial de Respuesta al VIH y SIDA.

 Los derechos de las personas en el contexto del VIH. 

Venezuela es uno de los pocos países del mundo donde no se observan cambios en el descenso de la epidemia del VIH y del número de personas que mueren por causas relacionadas con el Sida. 

Los Estados tienen la obligación de promover y proteger los Derechos Humanos de todas las personas en el contexto del VIH, los cuales se mencionan a continuación:

Son derechos de todas las personas en el contexto del VIH:

1.       La Información y formación apropiada sobre VIH/SIDA.

2.      La enseñanza y las campañas sobre VIH/SIDA sin prejuicios ni estereotipos.

3.       El acceso a métodos preventivos eficaces, en especial el uso de condones.

4.      La prevención del VIH por drogas inyectables.

5.      Las pruebas voluntarias y confidenciales del VIH, acompañadas de asesoramiento.

6.      La confidencialidad de toda información sobre seropositividad del VIH.

Son derechos humanos de las Personas con VIH:

1.       Leyes que hagan frente al estigma y que eliminen la discriminación.

2.      Políticas públicas de acceso universal a tratamientos y la producción
adecuada de éstos.

3.      Financiamiento sostenido de base multisectorial para políticas de VIH/SIDA.

4.      Plena participación de las organizaciones en VIH en las decisiones sobre políticas y programas.

5.      Códigos de conducta en el sector público y privado, adaptados a los derechos humanos.

6.       Respeto a la autonomía individual de las mujeres para elegir sobre sexualidad, embarazo y parto.

7.      Un entorno protector y habilitante sin estigmas sociales o prejuicios.
8.      Seguridad social, recibiendo los mismos servicios que otras personas. 

Se consideran violaciones de los derechos humanos de las Personas con VIH:

1.       Negar una adecuada y oportuna atención a la salud por juicios morales sobre estilos de vida.

2.      Condicionar la atención médica a implementos protectores especiales.

3.       Establecer medidas que violen la igualdad de condiciones de atención médica.

4.      Imponer medidas coercitivas que hieran la dignidad o irrespeten la autonomía individual.

5.      Ejercer injerencias arbitrarias en la vida privada y menoscaben el derecho a fundar una familia.

6.      Negar trabajo o exigir pruebas de VIH como condición de empleo.otras condiciones de salud.

Fuente:  Accion Solidaria A.C http://www.acsol.org/ 

martes, 12 de noviembre de 2013

Foro Informe Crimenes de Odio Venezuela 2013. Resultados Preliminares


Acción Ciudadana Contra el SIDA (ACCSI) presentará los resultados del Informe “Crímenes de odio por la orientación sexual, identidad de género y expresión de género en la noticia de los medios de comunicación social y organizaciones de la sociedad civil en Venezuela” en un acto público a efectuarse el 13 de noviembre de 2013 de 9:00 am. a 12:30 pm., en el Salón Lara del Hotel President, Plaza Venezuela (detrás de la Torre La Previsora), Caracas.

Dicho acto culminará con la realización de un Foro con un panel de expertos para analizar, debatir y sensibilizar sobre la situación planteada en el informe.


Crímenes de odio por orientación sexual, Identidad y Expresión de género en la noticia de los Medios de Comunicación y Organizaciones de la Sociedad Civil.


Programación

Horario


Actividad


9:00-9:05 a.m.
Apertura del evento:
Palabras de Bienvenida:
Alberto Nieves, ACCSI
Alejandra Corao, ONUSIDA


9:05-10:05 a.m.
Presentación de resultados del Informe Venezuela 2013:
            Marco conceptual y metodológico (5 min.) Alberto Nieves, ACCSI
           Asesinatos (20 min.) Argenis Mondragón, ACCSI
          Agresiones (20 min.) Alberto Nieves
          Imputados por crímenes de odio (15 min.) Alberto Nieves


10:15-10:45 a.m
Refrigerio


10:45-12:30m
Foro-Debate sobre Crímenes de odio por homofobia.
Moderador: Alberto Nieves, ACCSI


Foristas invitados/as:
- Sra. Rummie Quintero.
- Dra. Tamara Adrián.
- Lic. Yoli D´Elia.
- Sr. Yonatan Matheus.
- Sr. Leandro Viloria.
- Dra. Alejandra Corao.
- Psic. Walver Villegas.
- Lic. Gloria Porzio.
- Sra. Ana Margarita Rojas.
- Abg. Edgar Carrasco.



Cierre del evento


sábado, 9 de noviembre de 2013

No es Homosexualidad

El capitulo del Génesis que habla de la destrucción de Sodoma y Gomorra ha sido frecuentemente utilizado para descalificar a las personas de orientación homosexual. Se pensaba que “el pecado que clamaba a los oídos de Dios” era de esa connotación. Sin embargo, estudios mas precisos dan de pensar, hoy, que el texto no hace referencia a la homosexualidad. No es un pecado sexual el que se castigó sino la violación de una de las tradiciones mas sagradas del desierto: la hospitalidad, la practica pecadora fue de no recibir al huésped de paso.

El contexto va en ese sentido: el pasaje anterior muestra en el mismo desierto a Abrahán y su mujer; y después a Lot su sobrino, desviviéndose para ofrecer una comida magnifica a tres huéspedes desconocidos. De allí han salido estos mensajes – en realidad, son ángeles- hacia Sodoma y Gomorra, porque la denuncia contra estas ciudades ha llegado a los oídos de Dios: su pecado, “gravísimo” dice el texto, subraya que los habitantes de Sodoma han traicionado doblemente la ley sagrada de la hospitalidad: forzar la puerta de la casa de Lot, el inmigrante, y amenazar a  sus huéspedes.

Ya no nos resulta extraño que Jesús, en la última parábola sobre el fin del mundo diga: “yo era inmigrante y me recibieron”; ni tampoco nos asombra que el hijo de Dios haya nacido, de manera muy simbólica, como forastero en una tierra que no era la suya, y sin techo propio. “no había sitio” para él en las posadas, dice el evangelio.



Así, más que la justificación de una moral que discrimina a las personas de orientación sexual distinta, la condena a Sodoma y Gomorra tendría que servir para despertar en nosotros la indignación por las víctimas de la inhospitalidad en nuestro mundo. Sodoma y Gomorra, hoy se llaman Lampedusa o Tijuana, donde tantos inmigrantes pierden la vida en búsqueda de oportunidades de vida y trabajo. Nuestros contemporáneos prefieren verlos morir en el mar de Sicilia o en las fronteras de México y Estados Unidos, que dejarse mover en la búsqueda de soluciones generosas y reconozcámoslo, nada fáciles. En realidad, allí donde manda el señor dinero, es poco el espacio disponible para la misericordia. Sacerdote de Petare.  

Fuente: Diario Ultimas Noticias 9/11/2013. pag.32. por: Bruno Renaud

miércoles, 30 de octubre de 2013

Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana aplican abuso de poder contra Personas LGBTI.



ACCIÓN DE ALERTA

Venezuela Diversa Asociación Civil se dirige a las autoridades nacionales y a la opinión pública en general a fin de expresar:

Que durante los recorridos que realizamos en el centro de la ciudad de Caracas y zonas adyacentes donde se encuentran y reúnen las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, hemos podido presenciar y recabar testimonios verbales en los cuales funcionarios de Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana (Guardia del Pueblo) hacen uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, prácticas de extorsión y corrupción,  sustracción de pertenecías (dinero en efectivo y equipos telefónicos), amenazas expresadas en conductas verbales, físicas y gestuales que intimidan psicológicamente, actos discriminatorios en razón de la orientación sexual e identidad de género real o percibida, detenciones arbitrarias, restricción al derecho de reunión y libre tránsito, entre otros…

Dichas prácticas se agudizan en horas de la noche e inicios de la madrugada, cuando las autoridades de la seguridad ciudadana son suplantadas en su mayoría por parte de la Guardia del Pueblo, y otros cuerpos armados no uniformados que no poseen ningún tipo de identificación, quienes actúan con discrecionalidad, mayor brutalidad, intransigencia, arremetiendo sin ningún control, contra las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, se encuentren o no cometiendo algún tipo de acción no permitida por la ley; esto para responder a las exigencias de órganos superiores que les han ordenado disminuir los altos índices de criminalidad en la zona; resultándoles más práctico centrar gran parte sus acciones en grupos sociales catalogados como potenciales “infractores de la leyes” y “la moral pública” (personas LGBTI, trabajadoras/es sexuales, “indigentes y mendigos” “motorizados” “buhoneros”…), no brindando el abordaje debido a aquellas personas o grupos dedicados a cometer todo tipo de acto delictivos en el centro de Caracas y zonas adyacentes.

Todas estas situaciones se ven agravadas con una marcada desconfianza y altos niveles de conflictividad que ocasiona la presencia autoritaria de agentes de seguridad del Estado en los espacios públicos frecuentados por las personas LGBTI, principalmente en aquellas zonas donde la intolerancia (institucional y social)  ha replegado a muchos de los miembros de nuestra comunidad para poder expresar su sexualidad, incrementándose el riesgo de ser objeto de actos vandálicos, la posibilidad de sufrir lesiones o agresiones físicas,  mayor exposición a infecciones de transmisión sexual –en especial VIH o SIDA-, o incluso el peligro de perder la vida.

El Estado Venezolano debe garantizar la seguridad ciudadana, mediante la aplicación de políticas y planes para tal fin, eso sin menoscabar los derechos humanos de ningún sector  de la sociedad venezolana; consideramos de vital importancia que se actué diligentemente, ejecutando las investigaciones y sanciones correspondientes a los funcionarios que pudieran estar involucrados en la planeación y ejecución de prácticas desviadas del ordenamiento jurídico nacional.

Manifestamos nuestra preocupación ante las actitudes hostiles contra los miembros de Venezuela Diversa A.C por parte de los funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y Guardia del Pueblo, acentuando esencialmente los actos de descalificación y obstrucción a la labor de defensa y monitoreo de los derechos humanos de las personas y comunidades LGBTI,  agresiones verbales, amenazas e intimidación para que nos retiremos de las zonas que abordamos con nuestro trabajo.

Finalmente, instamos a todas aquellas personas LGBTI que hayan sido víctimas de abuso de autoridad por parte de la Policía Municipal de Caracas, Guardia del Pueblo entre otros cuerpos de seguridad del Estado a denunciar ante el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo; también pueden aportar sus testimonios, fotografías o videos comunicándose con nosotros al correo  venezueladiversa@gmail.com,  seguirnos en el twitter   @venediver   o en  venezueladiversaac.blogspot.com 


En Caracas, a los 30 días del mes de octubre de 2013.

domingo, 27 de octubre de 2013

OEA - CIDH expresa su preocupación por violencia contra las personas LGTBI


COMUNICADO DE PRENSA 79/13 .
Washington, D.C.24/10/2013 - 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por las situaciones de violencia por parte de pandillas, instancias de abuso policial y otras formas de violencia contra personas lesbianas, gay, trans, bisexuales e intersex (LGTBI), y reitera su llamado a los Estados Miembros a que adopten urgentes medidas para prevenir y castigar tales actos.
Durante los meses de agosto y septiembre de 2013, la CIDH recibió numerosos informes de ataques de pandillas contra personas LGTBI en la región del Caribe. Dichos ataques consistieron en barricadas formadas por grandes multitudes que arrojaban objetos (como piedras y cócteles Molotov), o exigían el linchamiento de hombres gay. En los últimos dos meses se registraron siete ataques de este tipo: 5 en Jamaica y 2 en Haití. La mayoría de los países de habla inglesa del Caribe que son miembros de la OEA criminalizan las relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo. La CIDH considera que existe un vínculo inherente entre la criminalización estatal de estas conductas y la violencia contra las personas LGTBI. En general, la legislación que criminaliza estas conductas legitima y refuerza los prejuicios contra las personas LGTBI, o aquéllas percibidas como tales, y envía a las comunidades y sociedades el mensaje de que la discriminación y la violencia son condonadas y toleradas por la sociedad. Asimismo, las sociedades han informado a la CIDH el inmenso peso y el importante papel desempeñado por los artistas del espectáculo (tales como artistas “dancehall”), los medios de comunicación y los grupos religiosos en las sociedades del Caribe en general, que con frecuencia contribuyen a reforzar los estereotipos y prejuicios contra las personas LGTBI.
En cuanto a los abusos de las fuerzas policiales, se informó a la Comisión que en la noche del 18 de agosto, dos hombres gay estaban hablando en un parque de la República Dominicana cuando fueron arrestados, detenidos toda la noche, maltratados y severamente humillados alegadamente como consecuencia de su orientación sexual. El 10 de agosto, una mujer trans de La Matanza, Argentina, después de haber sido atacada e insultada por un hombre, acudió pidiendo auxilio a un agente de policía, quien también la habría agredido con su bastón mientras le gritaba que se fuera. La Comisión está preocupada por los casos de abuso policial contra personas LGTBI y recuerda que los Estados deben asegurar que sus fuerzas de seguridad estén capacitadas en materia de derechos humanos, en particular en lo que se refiere a la no discriminación basada en la orientación sexual y/o de género. El abuso policial y la violencia institucional pueden comprometer directamente la responsabilidad internacional de los Estados en materia de derechos humanos.
Igualmente, la CIDH continua preocupada por la persistencia de un elevado número de asesinatos de personas trans en varios Estados Miembros de la OEA. Los datos recibidos por la CIDH confirman que durante los meses de septiembre y agosto se cometieron por lo menos 32 asesinatos de mujeres trans, o aquellas percibidas como tales, en Brasil (20), Colombia (1), El Salvador (1), Estados Unidos (3), Honduras (1), México (5) y Venezuela (1). También se registraron serios ataques contra mujeres trans en Brasil (3), Guyana (1) y Panamá (1). Asimismo, en los últimos dos meses se informó a la CIDH de por lo menos 24 casos de asesinato de hombres gay en Brasil (22), Estados Unidos (1) y Jamaica (1), así como la muerte de una mujer lesbiana en Brasil. Además, durante los meses de agosto y septiembre, se registraron numerosos casos de ataques violentos contra hombres gay y mujeres lesbianas en Argentina (2), Brasil (2) y los Estados Unidos (7). En México, el personal de atención de la salud informó en los últimos años sobre un incremento en el número de agresiones contra hombres jóvenes golpeados severamente por mostrar afecto a otros hombres en público. Un médico de emergencias de la ciudad de México informó haber recibido hasta 20 de estos casos por mes.
Estas cifras no reflejan necesariamente la complejidad del problema de la violencia contra las personas LGTBI o aquellas percibidas como tales, ya que la falta de información sigue constituyendo un desafío. Igualmente, los informes recibidos por la CIDH no siempre indican las razones de estos crímenes y ataques. No obstante, continúa preocupando a la CIDH el particular nivel de crueldad y ensañamiento que se observa en la mayoría de esos ataques y asesinatos. Los informes recibidos por la Comisión indican que los organismos del Estado encargados de la investigación de esos delitos con frecuencia tienden a identificar a priori estos crímenes contra personas LGTBI como "crímenes pasionales" o a hacer asunciones sesgadas con base en el estilo de vida de las víctimas, responsabilizándolas por los ataques, todo lo cual obstaculiza la efectiva investigación de los casos. Además, en los Estados que criminalizan conductas entre personas del mismo sexo o identidades de género diversas, muchas víctimas no informan los delitos por miedo de ser ellas mismas procesadas. Todos estos factores contribuyen a la falta de estadísticas oficiales exactas sobre estos crímenes por prejuicio y obstaculizan una respuesta efectiva por parte del Estado. En consecuencia, la CIDH insta a los Estados a abrir líneas de investigación que tengan en cuenta si estos asesinatos y actos de violencia se cometieron con base en la identidad de género, la expresión del género y/o la orientación sexual de las víctimas.
La CIDH recuerda que desde 2008 todos los años los Estados Miembros de la OEA han condenado actos de violencia y violaciones relacionadas con los derechos humanos cometidas contra personas por su orientación sexual e identidad de género. Igualmente, los Estados se han comprometido a asegurar que las víctimas LGTBI cuenten con acceso a la justicia, sin discriminación, a adoptar políticas públicas contra la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género; y a producir datos sobre violencia homofóbica y transfóbica, con miras a promover políticas públicas que protejan, entre otros, los derechos humanos de las personas LGTBI. Este último compromiso es de particular importancia en el diseño de políticas públicas eficaces para combatir la discriminación contra las personas LGTBI. La CIDH insta a todos los Estados Miembros de la OEA a desplegar serios esfuerzos para cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos y continuar adoptando medidas destinadas a lograr los objetivos establecidos desde 2008 en sus seis resoluciones de la Asamblea General de la OEA sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género. Además, la CIDH alienta a los Estados Miembros a que consideren seriamente la posibilidad de despenalizar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y las identidades/expresiones de género diversas.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.


 Fuente:- http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2013/079.asp  

viernes, 18 de octubre de 2013

Comunicado Internacioanal por la Despatologización Trans.

Las/os activistas y grupos que firmamos este documento y formamos la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans denunciamos públicamente, una vez más, la psiquiatrización de  nuestras identidades y las graves consecuencias del llamado “trastorno de identidad sexual o de género” (TIG). Del mismo modo, queremos hacer visible la violencia que se ejerce sobre las personas intersexuales mediante los procedimientos médicos vigentes.

Con “psiquiatrización” nombramos la práctica de definir y tratar la transexualidad bajo el estatuto de trastorno mental. Nos referimos, también, a la confusión de identidades y cuerpos no normativos (situados fuera del orden cultural dominante) con identidades y cuerpos patológicos. La psiquiatrización relega a las instituciones médico-psiquiátricas el control sobre las identidades de género. La práctica oficial de dichas instituciones, motivada por intereses estatales, religiosos, económicos y políticos, trabaja sobre los cuerpos de las personas amparando y reproduciendo el binomio de hombre y mujer, haciendo pasar esta postura excluyente por una realidad natural y “verdadera”. Dicho binomio, presupone la existencia única de dos cuerpos (hombre o mujer) y asocia un comportamiento específico a cada uno de ellos (masculino o femenino), a la par que tradicionalmente ha considerado la heterosexualidad como la única relación posible entre ellos. Hoy, denunciando este paradigma, que ha utilizado el argumento de la biología y la naturaleza como justificación del orden social vigente, evidenciamos sus efectos sociales para poner fin a sus pretensiones  políticas.
Los cuerpos que no responden anatómicamente a la clasificación médica occidental vigente son catalogados bajo el epígrafe de intersexualidad, condición que, “per se”, es considerada patológica. La clasificación médica, por el contrario, continúa aún hoy en día sin ser interrogada.  La transexualidad también es conceptualizada como una realidad en sí mismo problemática. La ideología de género que actúa la psiquiatría, por el contrario, continúa aún hoy sin ser cuestionada.

Legitimar las normas sociales que constriñen nuestras vivencias y sentires implica invisibilizar y patologizar el resto de opciones existentes, y marcar un único camino que no cuestione el dogma político sobre el que se fundamenta nuestra sociedad: la existencia, única y exclusiva, de solo dos formas de ser y sentir. Si invisibilizar supone intervenir a recién-nacidos intersex (aquellas/os con genitales ambiguos funcionales) con violentos tratamientos normalizadores así se hará, si de lo que se trata es de borrar la posibilidad de estos cuerpos y vetar la existencia de las diferencias.

El paradigma en el que se inspiran los procedimientos actuales de  atención a la transexualidad y la intersexualidad convierte a estos en procesos médicos de normalización binaria. De “normalización” ya que reducen la diversidad a sólo dos maneras de vivir y habitar el mundo: las consideradas estadística y políticamente “normales”. Y con nuestra crítica a estos procesos resistimos también a tener que adaptarnos a las definiciones psiquiátricas de hombre y mujer para poder vivir nuestras identidades, para que el valor de nuestras vidas sea reconocido sin la renuncia a la diversidad en la que nos constituimos.  No acatamos ningún tipo de catalogación, ni etiqueta, ni definición impuesta por parte de la institución médica. Reclamamos nuestro derecho a autodenominarnos.

Actualmente la transexualidad se considera un “trastorno de identidad sexual”, patología mental clasificada en el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud) y en el DSM-IV-R (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación de Psiquiatría Norte-americana). Estas clasificaciones son las que guían a los y las psiquiatras de todo el mundo a la hora de establecer sus diagnósticos. En ellas se comete un error poco casual: la confusión de los efectos de la transfobia con los de la transexualidad. Se invisibiliza la violencia social que se ejerce sobre quienes no se adecuan a las normas de género. De este modo, se ignora activamente que el problema no es la identidad de género, es la transfobia.

La revisión del DSM-IV-R es un proceso que comenzó hace ahora dos años, y tiene por fin determinar los cambios en la lista de enfermedades. En estos últimos meses se han hecho públicos los nombres de los psiquiatras que decidirán el futuro del trastorno de identidad sexual (TIG).

Al frente del grupo de trabajo sobre el TIG se encuentran el Dr. Zucker (director del grupo) y el Dr. Blanchard , entre otros. Estos psiquiatras, que son conocidos por utilizar terapias reparativas de reconducción a homosexuales y a transexuales y que están vinculados a clínicas que intervienen a intersexuales, proponen no solo no retirar el trastorno sino ampliar su tratamiento a l*s niñ*s que presenten comportamientos de género no-normativos y aplicarles terapias reparativas de adaptación al rol de origen. En este sentido, el movimiento trans norteamericano ha hecho un llamamiento solicitando su expulsión del grupo encargado de la revisión del DSM. La Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans se une sin reservas a la citada denuncia.

La patologización de la transexualidad bajo el “trastorno de identidad sexual” es un gravísimo ejercicio de control y normalización.  El tratamiento de este trastorno se lleva a cabo en diferentes centros de todo el mundo. En casos como el del Estado Español, es obligatorio el paso por una evaluación psiquiátrica en las Unidades de Identidad de Género que, en algunas ocasiones, va asociada a un control semanal de nuestra identidad de género a través de terapias de grupo y familiares y todo tipo de procesos denigrantes que vulneran nuestros derechos. En el caso del Estado español, hay que resaltar que cualquier persona que desee cambiar su nombre en la documentación o modificar su cuerpo con hormonas u operaciones debe pasar obligatoriamente por una consulta psiquiátrica.

Por último, nos dirigimos directamente a la clase política. Nuestra demanda es clara:
·         Exigimos la retirada de la transexualidad de los manuales de enfermedades mentales (DSM-TR-IV y CIE-10)

·         Reivindicamos el derecho a cambiar nuestro nombre y sexo en los documentos oficiales sin tener que pasar por ninguna evaluación médica ni psicológica. Y añadimos que pensamos, firmemente. que el Estado no debería de tener ninguna competencia sobre nuestros nombres, nuestros cuerpos y nuestras identidades.

·         Hacemos nuestras las palabras del movimiento feminista en la lucha por el derecho al aborto y el derecho al propio cuerpo: reivindicamos nuestro derecho a decidir libremente si queremos o no modificar nuestros cuerpos y poder llevar a cabo nuestra elección sin impedimentos burocráticos, políticos ni económicos, así como fuera de cualquier tipo de coerción médica. Queremos que los sistemas sanitarios se posicionen frente al trastorno de identidad sexual, reconociendo la transfobia actual que sostiene su clasificación, y replanteen su programa de atención sanitaria a la transexualidad haciendo de la  evaluación psiquiátrica una paso innecesario y del acompañamiento psicoterapéutico una opción voluntaria. 

·         Exigimos también el cese de las operaciones a recién nacidos intersex.

·         Denunciamos la extrema vulnerabilidad  y las dificultades en el acceso al mercado laboral del colectivo trans. Exigimos que se garantice el acceso al mundo laboral y la puesta en marcha de políticas específicas para acabar con la marginación y la discriminación de nuestro colectivo. Exigimos, además, condiciones de salud y seguridad en el desarrollo del trabajo sexual y el fin del asedio policial a estas personas, así como del tráfico sexual.

·         Esta situación de vulnerabilidad se acentúa en el caso de las personas trans inmigradas, que llegan a nuestro país huyendo de situaciones de extrema violencia. Exigimos la concesión inmediata de asilo político en estos casos a la vez que reivindicamos la plena equiparación de derechos de las personas migrantes. Denunciamos los efectos de la política de extranjería actual sobre los sectores socialmente más vulnerables.

·         A la vez que gritamos que no somos víctimas sino seres activos y con capacidad de decisión sobre nuestra propia identidad, queremos recordar también todas las agresiones, asesinatos y también los suicidios de las personas trans a causa de la transfobia. Señalamos al sistema como culpable de estas violencias. El silencio es complicidad.

Finalizamos evidenciando la extrema rigidez con la que se impone el binomio hombre/mujer, como opción única y excluyente, binomio que es construido y puede ser cuestionado. Nuestra sola existencia demuestra la falsedad de estos polos opuestos y señala hacia una realidad plural y diversa. Diversidad que, hoy, dignificamos.
Cuando la medicina y el Estado nos definen como trastornadas/os ponen en evidencia que nuestras identidades, nuestras vidas, trastornan su sistema. Por eso decimos que la enfermedad no está en nosotras/os sino en el binarismo de género.
Anunciamos que la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans surge para consolidar una coordinación mundial en torno a un primer objetivo: la descatalogación de la transexualidad del DSM en el año 2013. Un primer paso por la diversidad, un primer golpe a la transfobia.

¡Por la diversidad de nuestros cuerpos y nuestras identidades!
¡La transfobia nos enferma!


VENEZUELA DIVERSA A.C  miembro de la RED INTERNACIONAL POR LA DESPATOLOGIZACIÓN TRANS

Diciembre 10, 2016 DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS